Entre a la clase a horario, tome lugar en los últimos asientos, intente distraerme con la clase pero parecía imposible, mi madre me había regañado y debía disculparme con Paula, eso NUNCA:
-¡Hola!-Una morena junto su asiento con él mio.
-Hola...-Volví mi atención a el profesor de Química.
-¿Alfonso verdad?-Asentí viendo al frente.-Yo soy Rocio Ginaz.
-Que bien.-
-¿Pareces más grandes, tenes 17?-Volvió a llamar mi atención.
-No, tengo 18.-Se llevo la mano a la boca asombrada.-Si, repetí.
-No podes ser más perfecto.-Murmuro.
-¡Deberíamos atender! ¿No?-
-Si es lo que queres este sábado ahí una fiesta en lo de Vero ¿Venís?-
-No lo se, después hablamos.-Toco el timbre, guarde mis cosas rápidamente, debía encontrar a Paula.
Sali rápidamente buscando los 5° hasta que la vi de espaldas hablando con la rubia que ayer había llamado la atención de Hernan...
-Chaves.-Me pare detrás de ella.
-¡Vamos, Sofy!-Intento entrar a su curso.
-¡No te vas a ningún lado! Debemos hablar.-La tome del brazo.
-¡No tengo nada que hablar con vos!-Me empujo pero no la solté.
-Inventale algo al profesor, ya va a volver.-La rubia asintió algo tímida.
-¡Te dije que no!-La arrastre hasta el patio, la senté y me quede viéndola por unos segundos.-¿Vas a hablar o no?
-Claro, mi madre quiere que me disculpe y te necesito.-Murmure.
-¿Qué? ¡No te escuche!-Escucho, pero debía humillarme para que acepte.
-Que te necesito.-Hizo señas que no me escuchaba.-¡No voy a seguir con esto! No me ayudes.-Me levante para marcharme.
-Esta bien te voy a ayudar, pero esta vez no puede ser en mi casa.-
-Sera en la mía ¿Tenes algo para escribir?-Comenzó a ver en sus bolsillos.
-¿Mi celular cuenta?-
-La señorita hueca no tiene otra cosa que su celular...-Murmure.
-¡No te voy a ayudar así! ¿y el señor engreído no tiene tampoco para escribir?-No tengo murmure, sonrió triunfadora.
-Te voy a mandar en un mensaje.-
-¿Ahora si queres mi número?-Decía mientras anotaba su número en mi celular.
-Te enviare el mensaje y luego lo borrare, no quiero nada tuyo.-Me devolvió mi celular, y volví rápidamente a mi curso, el timbre ya había tocado, posiblemente nos castigaran a ambos.
Claro que fue así, otra vez esperando a la preceptora...
Paula:
Me volvieron a castigar por el idiota de Alfonso, llegue a preceptoria y ahí estaba él, esperando me senté en frente pero sin dirigirse la mirada...Suena mi celular y me apuro en sacarlo...
-Esta es mi dirección...¿Andabas con tu novio que te castigaron?-Alfonso.
-¡No! Para mi mala suerte...estaba con la ultima persona con la que quiero compartir algo.-Conteste, tomo su celular, y frunció el ceño ante mi respuesta.
-Chicos ¿Otra vez acá? ¡Los estoy viendo demasiado!-Nos mostró su mejor sonrisa, la seguimos hasta su oficina.-¿Qué paso?
-Llegue tarde.-Contesto él, sin dejar de ver su celular, estaba muy relajado.
-Culpa de él, llegue tarde.-Lo señale.
-¿Culpa mía ¡Disculpe! Pero estábamos arreglando para estudiar.-Sonrió, una sonrisa seductora, que me hizo sonrojar.-¿No?
-¿Qué?-Me sentí tonta, no había escuchado nada después de su sonrisa.
-¿Qué vamos a ayudar?-¿De qué hablaba? Por suerte dejo de sonreír y pude volver a prestar atención.
-A mi fundación, nos serian de mucha ayuda.-Asentí, después debería averiguar que estoy aceptando.
-Vamos a ir esta misma tarde. Muchas gracias.-Tomo una tarjeta empujándome por la espalda me saco de la oficina.
-Te salve de una sanción.-Tendió la tarjeta frente a mi.
-¿Debo ayudar a este lugar? ¡Lo conozco! Esta cerca de mi casa.-Conteste alegre.
-Que bueno, pero debemos nena, a menos que tu agenda ajustada no te lo permita.-Volvía a ser el engreído.
-Claro que voy a ir, déjame en paz nene.-Lo empuje y me aleje de él.
-¡Pau!-Franco se acerco a mi.-¿Qué haces por acá?
-Vine a hablar con la preceptora.-Hizo una mueca.
-¿Vamos a ir a lo de Vero?-Asentí y lo bese.
Pedro:
Por fin podía descansar, volví a mi casa y sin saludar a nadie subí a mi habitación, me bañe a esperar que llegue.....
Tocan el timbre, corro a atender, mi madre se queda viéndome por mi prisa:
-¿Hijo, estas esperando a alguien?-Asentí y abrí...Pero me lleve la peor sorpresa.
-¿Qué haces acá?-Me quede viéndola.
-Te enviare el mensaje y luego lo borrare, no quiero nada tuyo.-Me devolvió mi celular, y volví rápidamente a mi curso, el timbre ya había tocado, posiblemente nos castigaran a ambos.
Claro que fue así, otra vez esperando a la preceptora...
Paula:
Me volvieron a castigar por el idiota de Alfonso, llegue a preceptoria y ahí estaba él, esperando me senté en frente pero sin dirigirse la mirada...Suena mi celular y me apuro en sacarlo...
-Esta es mi dirección...¿Andabas con tu novio que te castigaron?-Alfonso.
-¡No! Para mi mala suerte...estaba con la ultima persona con la que quiero compartir algo.-Conteste, tomo su celular, y frunció el ceño ante mi respuesta.
-Chicos ¿Otra vez acá? ¡Los estoy viendo demasiado!-Nos mostró su mejor sonrisa, la seguimos hasta su oficina.-¿Qué paso?
-Llegue tarde.-Contesto él, sin dejar de ver su celular, estaba muy relajado.
-Culpa de él, llegue tarde.-Lo señale.
-¿Culpa mía ¡Disculpe! Pero estábamos arreglando para estudiar.-Sonrió, una sonrisa seductora, que me hizo sonrojar.-¿No?
-¿Qué?-Me sentí tonta, no había escuchado nada después de su sonrisa.
-¿Qué vamos a ayudar?-¿De qué hablaba? Por suerte dejo de sonreír y pude volver a prestar atención.
-A mi fundación, nos serian de mucha ayuda.-Asentí, después debería averiguar que estoy aceptando.
-Vamos a ir esta misma tarde. Muchas gracias.-Tomo una tarjeta empujándome por la espalda me saco de la oficina.
-Te salve de una sanción.-Tendió la tarjeta frente a mi.
-¿Debo ayudar a este lugar? ¡Lo conozco! Esta cerca de mi casa.-Conteste alegre.
-Que bueno, pero debemos nena, a menos que tu agenda ajustada no te lo permita.-Volvía a ser el engreído.
-Claro que voy a ir, déjame en paz nene.-Lo empuje y me aleje de él.
-¡Pau!-Franco se acerco a mi.-¿Qué haces por acá?
-Vine a hablar con la preceptora.-Hizo una mueca.
-¿Vamos a ir a lo de Vero?-Asentí y lo bese.
Pedro:
Por fin podía descansar, volví a mi casa y sin saludar a nadie subí a mi habitación, me bañe a esperar que llegue.....
Tocan el timbre, corro a atender, mi madre se queda viéndome por mi prisa:
-¿Hijo, estas esperando a alguien?-Asentí y abrí...Pero me lleve la peor sorpresa.
-¿Qué haces acá?-Me quede viéndola.
Hasta aquí llegue!!! jajaja Si puedo a la noche subo otro, GRACIAS por leer!! Me encanta cuando comentan, dicen cosas muy lindas!! ;) (@LucyCarrizo12)
Qué divertida esta hsitoria, me encanta
ResponderEliminarEsta bastante buena tu historia!!! ¿quien sera la persona que toco el timbre?
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