-No puedo.-Susurro cerca de mis labios, mientras acomodaba mi pelo, como iba a extrañar sus caricias.
-¿No me amas?-Pregunte con un hilo de voz me iba a quebrar, pero no delante de ella.
-No podes dudarlo, claro que te amo, pero como mantienes una relación sin confianza.-Lagrimas volvían a correr por sus mejillas.
-¡Yo confió en ti!-Tome sus manos, mientras buscaba su mirada que estaba perdida en el suelo.
-No lo haces...-Suspiro y se volvió hacia la puerta-¿Te vas?
-¿Como sigue esto?-Me acerque y con la yema de mis dedos intente detener el camino de sus lagrimas.
Paula:
Porque lo hacia tan difícil, porque no salio dando un portazo y se olvidaba de mi...
-¡Basta, Pedro!-Susurre, mientras tomaba sus manos para sacarla de mis mejillas.-No lo hagas difícil.
-¿Yo lo hago difícil?-Parecía irritado.
-¡Si! Andate por favor-Dije segura.
-¿Realmente quieres que me vaya? ¿Que salga por esa puerta y no vuelva más? ¿Eso queres?-
-¡Por favor!-Claro que no quería eso, pero me había lastimado se suponía que eramos amigos como pudo desconfiar de mi.
-Yo te amo, Pau...-Acarició mi mejilla, su tibio calor me dolía, quería abrazarlo no soltarlo nunca, quito su mano y con un ultimo suspiro salio de mi casa.
Cerré mi puerta, quería salir corriendo tras de él, pero no podía mi orgullo era más...
Lean el siguiente...
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