viernes, 20 de septiembre de 2013

Capitulo 37

Así paso la noche entre risas, charlas, momentos incómodos, miradas, sus sonrojos, halagos en fin...

Paula:

Al principio había sido totalmente incomodo, me dispuse a colocar una pared entre nosotros que a lo largo de la velada logro derribar...

-Espero hayas podido aclarar algo...-Se apoyo en su camioneta y se quedo observándome  esos ojos almendras me ponían muy nerviosa.

-Aclare mucho...-Me puse frente a él.

-¿Puedo saber que aclaraste?-Se acerco a mi, sentí cosquillas en mi estomago, asentí nerviosa.

-Aclare que...-Pensé por unos segundos y seguí.-Realmente merecías mi perdón  que estas soltero, que me encantas de traje-Sonrió y me contagie de él.-Eso aclare.

-Que bueno.-Se acerco a mi.-Me encanta que volvamos a ser amigos, te extrañaba amiga.-Me dio un beso sentido en mi mejilla, no podía creer lo que acababa de escuchar.

-¿Amigos? Claro...Discúlpame, hace frió y debo entrar.-Me di vuelta, esperando que me detuviera pero no lo hizo.

Cuando salí del ascensor con algunas lagrimas en mis mejillas, se encontraba ella parada en el pasillo con una sonrisa que se agiganto cuando me vio...

-¡Paulita! Amiga...-Se acerco a mi, le di una mirada y me acerque a mi puerta.

-Ooo...Un mensaje, mira es Pedro me espera en su casa, espero no se haya terminado tan rápido su cena.-Carcajeo, mientras lagrimas corrían por mis mejillas.

-¡Cállate, nena!-Trate de limpiar mis mejillas.

-¡Mira si no me crees!-Me mostró la pantalla de su celular, un mensaje de Pedro "Veni a casa" y entro una llamada de él.-Ooo, me esta llamando espera que atiendo y hablamos.-Tomo la llamada.-Amor, si ya voy para allá.

Entre a mi casa, di un portazo, me tire a mi cama a llorar, no pude haber sido tan idiota...Una llamada interrumpió mi ritual de lagrimas, su nombre en la pantalla de mi celular dolía...

-¡Idiota!-Tire mi celular lejos de mi.

Pedro:

Una vez mi celular sonando, no había parado en toda la noche, Silvina decía que había tenido problemas con su padre y como un idiota iba a ayudarla...Sono el timbre...

-Silvina, pasa no tengo mucho tiempo...-Abrí mi puerta.

-Lo se, ¡Te necesito Pedro, no puedo seguir sin vos!-Se abalanzo, tomándome por el cuello.

-Soltame, ¿No tenias problemas?-Me di un beso corto, la aleje.-Sali, no quiero nada con vos ¡A ver si entiendes eso! No quiero que me vuelvas a molestar.-Su actitud ya me era insoportable.

-¿Es por la P*** esa verdad?-Levanto el tono, como si tuviera derecho a enojarse por algo.

-¡No te atrevas a decirle así! Soy un caballero no te voy a decir lo que realmente te mereces, salí de mi casa por favor ¡No vuelvas a buscarme!-Abrí mi puerta.

-¡Son unos idiotas! Vos y ella, llorando por los pasillos...-¿Llorando Pau?

-¿Donde la viste llorando?-La tome del brazo.

-¡Soltame! Me voy...-Tomo su pequeño bolso y dio un portazo, espero que fuera la ultima vez.

¿Paula llorando? Debería llamarla, tal vez paso algo grave...Sono un par de veces pero nunca atendió  volví a llamar esta vez dio apagado...Esto me preocupaba, tome las llaves de mi camioneta y salí para su casa...

Toque timbre, una, dos veces, abrió la puerta todo su maquillaje estaba corrido lagrimas corrían por sus mejillas...

-¿Qué paso?-Pregunte.

-¡No te quiero en mi vida!-Me dio una cachetada, me quede viéndola ¿Qué había pasado? Hace horas estábamos perfectos, intento juntar su puerta, la detuve y entre a su casa.

-¿Qué te pasa, nena?-Pregunte algo agitado.

-¡Sali de mi casa! No te quiero escuchar andate.-Golpeo mi pecho y yo que seguía sin entender, la deje hacerlo hasta que pareció debilitarse y la apreté contra mi pecho.

-¿Por qué?-Pregunto mientras limpiaba sus lagrimas.

-Decime que paso...Yo te puedo ayudar...-La solté para mirarla a los ojos.

-Estuve con Silvina...-¿Por qué esa mina se esmeraba en arruinar lo nuestro?-Se que fue a tu casa...

-Si, fue.-Su cara volvió a cambiar.

-¡Sos un idiota!-Me empujo y se metió en su habitación.

Esa situación me hizo acordar a cuando eramos chicos....

*FlashBack*

Otra vez enojada conmigo, sentado del otro lado de su puerta, esperaba que reflexione y por lo menos me diga porque estaba enojada...Espere, hasta que su puerta por fin se abrió...

-¿Por qué la llevaste a ella?-Me pare poniéndome a su altura.

-¿Como porque? ¿A quién querías que lleve al baile?-

-A mi, pensé que me ibas a invitar, pero me equivoque no sos mi amigo como yo pensaba.-Se cruzo de brazos.

-¡Pensé que el tarado de Raul te iba a invitar!-El chico del que ella estaba enamorada y la había hablado en la semana, pensé que sus intenciones eran que fueran juntos al baile, me equivoque.

-Yo también...-Lagrimas volvían a correr por sus mejillas.

-Ven aquí  escúchame -La abrace.-Sos hermosa, no se porque el idiota de Raul no te invito, pero conozco un chico que va a estar encantado de que seas su compañía.-Se separo de mi y limpio sus lagrimas.

-¿Quién?-Pregunto.

-Tu amigo ¿Quién más?-Sonreí.

-¿Enserio? ¿Y qué paso con la chica esa que invitaste?-

-María, voy a hablar con ella.-Otra vez dejaba de salir con una chica por Paula, estaba tan enamorado porque no se daba cuenta.

-Gracias, sos el mejor.-Salto, me abrazo y beso mi mejilla, ese contacto me mataba.

-Lo se, por vos todo.-Dije en susurro.

*Fin FlashBack*

Me senté en su puerta a esperar que abriera...

-¡Pau, dale explícame! No te entiendo-Por fin abrió la puerta.

-¿Estas con Silvina?-Negué-No me mientas.

-¡No estoy con Silvina! Hoy fue a casa, porque me hizo creer que tenia problemas con su padre, yo quise ayudarle pero era mentira, le aclare bien que no quería volverla a ver, es todo lo que paso ¡Nada más!-

Paula:

-¿Nada más?-Pregunte insegura.

-Nada más, ella ya no me importa ¿Qué te molesto de eso?-

-Nada ¿Vos queres que seamos amigos?-Asintió, llene mis pulmones de aire y hable.-Va a ser imposible yo no puedo ser tu amiga, ni lo quiero ser, no puedo verte y no tener ganas de besarte ¡No puedo!

-¡Hasta que lo dijiste!-Sonrió, me tomo de mis mejillas y me dio un beso tierno que seguí -No quiero ser tu amigo nunca más, o con derecho a algo más.-Beso cortamente mis labios, mientras lo rodee por el cuello.-

-Derecho a lo que quieras...-Sonreí picaramente mientras volvía a unir nuestros labios, esta vez con pasión.

-Sabias que sos muy bipolar, ¿No?-Carcajeamos.

-Lo se, Te amo.-Lo bese.

-Te amo.-Volví a besarlo.

Lean el siguienteee!!!! El finaaaall!!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario